Conoce cómo este trastorno psicológico puede generar ambientes de trabajo tóxicos, afectando la productividad, el bienestar y las relaciones entre los empleados

En el actual entorno laboral competitivo, es cada vez más común encontrar personas que se sienten amenazadas por el éxito y el talento de sus colegas. Según Gertrudis Ferreyra, psicóloga organizacional y coordinadora administrativa del centro integral de salud mental @mentalmenterd, este comportamiento puede estar relacionado con el síndrome de Procusto, un trastorno psicológico que se manifiesta en la intolerancia hacia personas con habilidades o características distintas a las propias.

El síndrome de Procusto se basa en la historia mitológica de Procusto, hijo de Poseidón, quien solía amarrar a sus invitados a una cama de hierro y cortar o estirar sus extremidades para ajustarlos a sus medidas preestablecidas. Aunque es una leyenda, esta metáfora se aplica en el ámbito laboral para describir a aquellos líderes que intentan evitar que sus subordinados sobresalgan o alcancen posiciones superiores.

Ferreyra señala que el síndrome de Procusto suele manifestarse en individuos que ocupan altos cargos en las empresas. Estos líderes pueden desvalorizar las habilidades y aptitudes de los miembros de su equipo, destacando a los menos competentes con el objetivo de mantener su estatus. Como resultado, se establecen actitudes discriminatorias, acoso e incluso sabotaje hacia las personas que demuestran habilidades superiores.

Los ambientes laborales afectados por el síndrome de Procusto suelen presentar altos niveles de ansiedad, estrés, rotación de personal, baja productividad y rentabilidad, así como dificultades en el logro de objetivos. Además, estos entornos se caracterizan por tener un clima laboral negativo, una cultura corporativa dañada, malas relaciones interpersonales y poca cohesión entre los equipos de trabajo.

Las personas que padecen este síndrome pueden mostrar características como radicalismo, tensión, susceptibilidad emocional, dudas sobre sí mismas, competitividad, agresividad, poca empatía y envidia. Además, pueden experimentar miedo al rechazo, temor a ser superados, baja autoestima, escasa tolerancia a la frustración y sentimientos de inferioridad. En otros casos, pueden tener una autoestima exagerada hasta límites casi narcisistas, sintiéndose amenazados cuando otros destacan y son tomados en cuenta más que ellos mismos.

Para enfrentar este problema, Ferreyra recomienda a las personas que presenten este trastorno buscar asesoramiento de especialistas en salud mental, fomentar la empatía con sus compañeros de trabajo y realizar un acercamiento para conocer las percepciones que sus subordinados o colegas tienen de ellos. Esto puede ayudar a mejorar la ética profesional y las relaciones humanas en el entorno laboral.

En caso de identificar este comportamiento en un compañero, Ferreyra sugiere:

  1. Valorar si la situación afecta de manera individual o a todo el equipo, para así determinar la mejor estrategia para abordar el problema.
  2. Exponer, según la dinámica que la organización tenga para manejar conflictos, cómo este tema afecta personalmente y cómo influye en el desarrollo profesional y en la percepción de bienestar en el trabajo. Esto puede sensibilizar a la persona con el síndrome y viabilizar la toma de decisiones administrativas adecuadas para solucionar la situación.
  3. Participar activamente en la creación de un ambiente laboral colaborativo y de apoyo mutuo, promoviendo el reconocimiento y la valoración del talento y las habilidades de cada miembro del equipo.
  4. Fomentar la comunicación abierta y honesta entre los empleados, lo cual puede ayudar a mejorar las relaciones interpersonales y a disipar malentendidos o resentimientos.
  5. Si el entorno laboral no mejora y el síndrome de Procusto sigue afectando negativamente el bienestar y la productividad, considerar la posibilidad de buscar oportunidades en otras empresas que promuevan un ambiente de trabajo más saludable, con una cultura orientada a las relaciones interpersonales y liderazgos positivos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí