Nairobi – La cifra de personas fallecidas pertenecientes a una secta cristiana que realizó un ayuno mortal en el bosque de Shakahola, al sur de Kenia, con la intención de reunirse con Jesucristo, ha aumentado a 251 después de que las autoridades descubrieran más cadáveres, según informó la Policía a los medios locales. La comisionada regional de policía de la Costa keniana, Rhoda Onyancha, reveló que durante la tercera fase de excavaciones en fosas comunes realizadas en el bosque, los equipos de rescate hallaron nueve cuerpos el martes, elevando el total a 251 desde que comenzaron las exhumaciones en abril pasado.

Hasta ahora, se han rescatado con vida a 95 supuestos seguidores de la secta, de los cuales 19 han sido identificados por sus familiares. Además, se han tomado 93 muestras de ADN para su posterior análisis, informó Onyancha a los periodistas en el bosque.

En relación con la denominada «masacre de Shakahola», se han detenido a 45 sospechosos, mientras que 613 personas han sido reportadas como desaparecidas. El ministro del Interior, Kithure Kindiki, aseguró el martes que los equipos de rescate no dejarán a nadie abandonado en el bosque. «Se abrirán caminos de seguridad para ayudar en los esfuerzos metódicos y científicos de búsqueda y rescate, así como en la identificación de tumbas. No dejaremos a ninguno de nuestros ciudadanos en el bosque, vivo o muerto», aseguró Kindiki.

El Gobierno tiene planes de convertir el bosque en un monumento conmemorativo a las víctimas, para que las generaciones futuras de kenianos recuerden lo sucedido en este lugar.

La mayoría de los cuerpos encontrados en la «masacre de Shakahola» han sido exhumados de tumbas y fosas comunes en el bosque, con excepción de algunos individuos que fallecieron en el hospital debido a su grave estado de salud. Las autopsias realizadas a más de un centenar de cuerpos revelaron que, aunque todos mostraban signos de inanición, al menos tres menores y un adulto presentaban también indicios de estrangulación y asfixia.

Las primeras investigaciones policiales sugieren que los fieles eran obligados a continuar con el ayuno incluso si deseaban abandonarlo.

El líder de la secta, el pastor Paul Mackenzie Nthenge, junto con su esposa y otros 16 sospechosos, tuvo su detención extendida durante treinta días el pasado 10 de mayo por el tribunal de Shanzu, en la ciudad costera de Mombasa. Esta medida se tomó después de que la Fiscalía manifestara su intención de presentar cargos de terrorismo contra ellos, algo que la corte anterior declaró estar fuera de su competencia. Sin embargo, Nthenge y sus cómplices fueron detenidos minutos después y llevados al tribunal de Shanzu, a unos 120 kilómetros de distancia.

El presidente de Ken

ia, William Ruto, pidió disculpas en nombre de su Gobierno el pasado 14 de mayo por no haber podido evitar estas muertes.

Nthenge, quien ha estado bajo custodia policial desde el 14 de abril, lidera la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas (Good News International Church). Anteriormente, fue taxista y ya había sido detenido el pasado mes de marzo bajo acusaciones de la muerte de dos niños en circunstancias similares, aunque fue puesto en libertad bajo fianza.

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