Joe Biden visitó el domingo la ciudad de Selma, Alabama para celebrar el 58 aniversario de la marcha del «Domingo Sangriento», una marcha por los derechos civiles reprimida con violencia. Allí habló sobre la necesidad de conocer «lo bueno» y «lo malo» de la historia del país. 

Pero el presidente de los Estados Unidos, de 80 años, casi se cae por al menos cuarta vez al ascender por las escaleras del Air Force One de regreso a Delaware. 

Según lo recogido por The New York Post, Biden, el mandatario estadounidense de mayor edad, se ha tambaleado al menos unas tres veces al abordar el avión, siendo la más reciente al salir de Polonia después de su viaje sorpresa a Kiev en medio del aniversario de la guerra en Ucrania. 

En mayo de 2022, el mandatario perdió el equilibrio, pero lo recuperó rápidamente mientras abordaba el avión presidencial en la Base de la Fuerza Aérea Andrews para un viaje Illinois. Al mes siguiente, cuenta el diario, Biden tropezó antes de tomar un vuelo a Los Ángeles de camino a participar en la Cumbre de las Américas. Una semana más tarde, el presidente perdió el control de su bicicleta frente a los periodistas que lo esperaban en Rehoboth Beach, Delaware.

“Todos sonreímos cuando se cae por las escaleras y esas cosas. Es lindo, cuando se cae de su bicicleta”, se burló el expresidente Donald Trump sobre Biden durante su discurso de fin de semana en la Conferencia de Acción Política Conservadora.

Biden también tropezó dos veces y cayó sobre una de sus rodillas al subir al Air Force One en marzo de 2021 antes de un viaje a Georgia, en ese momento la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, dijo que una ráfaga de viento precipitó la caída.

Un blanco fácil para los republicanos 

La falta de equilibrio y los pasos en falso de Biden lo hacen una presa fácil para los republicanos que ven al mandatario como alguien que no está física o mentalmente preparado para servir, lo que contrasta con los resultados médicos de enero que arrojaron que goza de «buena salud» y es «apto» para seguir en la Casa Blanca. 

El médico Kevin O’Connor, que lo sigue desde hace más de diez años, le realizó una serie de pruebas, incluido «un examen neurológico extremadamente detallado», según el informe difundido por la Casa Blanca.

El informe asegura que el presidente más viejo de la historia de Estados Unidos, solo padece dolencias de poca importancia que trata con tres medicamentos.

Nikki Haley, la primera republicana en salirle al frente a la candidatura de Trump, ha centrado su campaña en solicitar pruebas anuales de competencia mental para los políticos mayores a los 75 años. 

Mientras sus tropiezos son utilizados como un arma, el dirigente de 80 años y su entorno han dejado claro que la duda ya no es si volverá a presentarse a la Presidencia sino cuándo anunciará su candidatura. 

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