• Las nuevas políticas del Gobierno de Joe Biden han reducido arrestos y creado un problema humanitario en la frontera con México, según expertos.

Washington.- El Gobierno de Joe Biden ha implementado nuevas políticas en la frontera sur de Estados Unidos que han generado una reducción en el número de arrestos de migrantes, pero también han creado un «cuello de botella» y una situación insostenible para aquellos que esperan en el lado mexicano, según informan expertos. Tras el fin del polémico Título 42 el 11 de mayo, una norma que permitía las devoluciones rápidas en la frontera, el Gobierno de Biden destaca la disminución en las detenciones de personas cruzando de manera irregular. Sin embargo, las restricciones y penalizaciones impuestas a quienes intentan cruzar han generado una situación de sufrimiento para aquellos que esperan en el lado mexicano para obtener una cita a través de la aplicación CBP One.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reportó que entre el 12 de mayo y el 2 de junio hubo un promedio de 3.700 arrestos en la frontera sur, en comparación con los aproximadamente 7.000 arrestos diarios registrados en mayo. El Gobierno ha deportado a más de 38.000 personas a aproximadamente 80 países en el último mes, incluyendo México, que ha aceptado recibir a venezolanos, cubanos, haitianos y nicaragüenses.

Sin embargo, la situación en la frontera ha creado un «cuello de botella» donde los migrantes se ven obligados a esperar durante semanas o incluso meses para obtener una cita a través de la app CBP One, la cual solo ofrece 1.250 citas diarias para toda la frontera. Las condiciones en México representan un alto riesgo para los migrantes, quienes se enfrentan a robos, secuestros y extorsiones por parte de grupos criminales.

A pesar de los mensajes disuasorios de las autoridades, miles de migrantes han decidido arriesgarse y cruzar de manera irregular. La mayoría de los detenidos en el último mes son mexicanos, seguidos por hondureños y guatemaltecos. Aunque aquellos arrestados que expresan temor de regresar a sus países tienen derecho a una entrevista de «miedo creíble», organizaciones defensoras de los derechos humanos denuncian que no se les garantiza el acceso a un abogado antes y durante esta entrevista.

La situación actual en la frontera ha generado comparaciones con las políticas migratorias del Gobierno de Donald Trump, y críticos afirman que se está dificultando el acceso al asilo. La falta de recursos para recibir a las personas que buscan protección en el país es motivo de preocupación para muchos, quienes consideran que Estados Unidos está preparado para dar la bienvenida y brindar ayuda humanitaria.

La situación en la frontera sur de Estados Unidos sigue siendo un desafío para el Gobierno de Biden, quien busca encontrar un equilibrio entre la seguridad fronteriza y el trato humanitario a los migrantes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí